La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha publicado el Estudio de Costes de Producción de Uva para la Elaboración de Vinos en España – Fase III 2025, un documento de especial interés para el conjunto del sector vitivinícola y, de forma particular, para territorios como la Ribera del Duero, donde la viticultura está estrechamente vinculada a la calidad, al paisaje y al trabajo de cientos de viticultores.
Este informe aporta una lectura necesaria: producir uva no cuesta lo mismo en todos los territorios, ni todos los modelos vitícolas responden a las mismas condiciones. La altitud, el clima, el tipo de suelo, la edad del viñedo, el sistema de conducción, la mano de obra, los rendimientos, las labores en verde, la vendimia o la orientación hacia vinos de calidad influyen de forma decisiva en el coste final de producción.
El informe no debe interpretarse como una tabla de precios de la uva ni como una referencia para fijar precios medios. La propia OIVE señala que el estudio tiene como finalidad aportar transparencia, servir como herramienta de análisis y ayudar a que cada viticultor pueda conocer y comparar sus propios costes. Pero, precisamente por eso, resulta muy útil para entender la realidad económica de zonas como la Ribera del Duero.
0,88 €/kg: el coste medio de producción en Ribera del Duero
Uno de los datos más relevantes del estudio es el coste medio de producción por kilo de uva. En el caso de la DO Ribera del Duero, el informe sitúa ese coste en 0,88 €/kg, claramente por encima de la media del conjunto analizado, que se sitúa en torno a 0,62 €/kg —o 0,57 €/kg si se excluye Ribeiro, que aparece como un caso singular por sus costes especialmente elevados—.
La comparación con otras denominaciones muestra diferencias muy significativas:
| Denominación de origen | Coste medio de producción |
|---|---|
| Ribeiro | 1,28 €/kg |
| Ribera del Duero | 0,88 €/kg |
| Bierzo | 0,82 €/kg |
| Rioja | 0,73 €/kg |
| Calatayud | 0,66 €/kg |
| Alicante | 0,64 €/kg |
| Utiel-Requena | 0,56 €/kg |
| Cava | 0,55 €/kg |
| Jerez | 0,46 €/kg |
| Rueda | 0,42 €/kg |
| Valencia | 0,41 €/kg |
| Yecla | 0,40 €/kg |
| Ribera del Guadiana | 0,33 €/kg |
| La Mancha | 0,32 €/kg |
| Almansa | 0,20 €/kg |
Estos datos sitúan a la Ribera del Duero entre las denominaciones con costes por kilo más elevados del estudio, solo por detrás de Ribeiro y por encima de zonas como Bierzo, Rioja, Calatayud, Alicante, Rueda, La Mancha o Almansa.
La lectura es clara: la Ribera del Duero no compite en el mismo terreno productivo que las zonas de mayor rendimiento y menor coste por kilo. Su modelo está más condicionado por rendimientos contenidos, exigencias de calidad, climatología compleja y una viticultura que necesita más atención y más trabajo por hectárea.
Coste total medio: 4.096 € por hectárea en Ribera del Duero
El informe también analiza el coste total medio por denominación. En la DO Ribera del Duero, el coste total medio alcanza los 4.096 €, con una variación muy baja, del -0,7 %, respecto a las fases anteriores del estudio.
Esto significa que, aunque algunas partidas han subido y otras han bajado, el coste total se mantiene prácticamente estable. No estamos ante una reducción real del esfuerzo económico del viticultor, sino ante una reorganización interna de los costes.
El informe recoge tres grandes bloques de costes:
- El primero son los costes de actividades en el viñedo. Aquí se incluyen labores como la poda, el mantenimiento de la espaldera, el abonado, las labores de suelo, los tratamientos fitosanitarios, el manejo de la vegetación, el riego cuando existe, la vendimia y el transporte de la uva a bodega. También se incluye la gestión de la explotación.
- El segundo bloque son los costes de amortización. En este apartado se valora la inversión necesaria para plantar una hectárea de viñedo, instalar la espaldera y, en su caso, implantar un sistema de riego. El estudio calcula estas amortizaciones sobre un periodo de 25 años.
- El tercer bloque son los otros costes asociados al cultivo, como seguros, IBI, tasas del Consejo Regulador, arrendamientos u otros gastos vinculados a la explotación.
Esta metodología permite entender mejor por qué producir uva tiene costes tan distintos de unas zonas a otras. No se trata únicamente de sumar gastos, sino de analizar qué modelo de viticultura hay detrás de cada denominación.
La Ribera del Duero en el grupo de costes elevados
El informe agrupa las denominaciones en función de sus costes totales, sus costes por kilo y sus rendimientos medios. En esa clasificación, la Ribera del Duero aparece junto a denominaciones como Bierzo, Rioja o Pla de Bages, dentro del grupo caracterizado por costes por kilo elevados, costes totales medio-altos y rendimientos contenidos.
En el extremo contrario aparecen denominaciones como Almansa, Ribera del Guadiana, La Mancha, Rueda o Cava, con costes por kilo más reducidos y, en muchos casos, rendimientos medios o altos.
Esta comparación es importante porque permite situar el debate en su verdadero contexto. No todos los territorios producen bajo las mismas condiciones, ni todos los modelos de viñedo pueden valorarse únicamente por el volumen de kilos obtenidos.
En la Ribera del Duero, y especialmente en los territorios de viñedo de altura, el valor de la uva no se explica solo por los costes de producción, sino también por el origen, la calidad, la singularidad del paisaje, el suelo, la orientación e inclinación de las vertientes, el equilibrio de las cepas con mínimos tratamientos, la adaptación al clima, y el trabajo acumulado durante generaciones.
Una herramienta para el viticultor y para toda la cadena de valor
El estudio no fija precios. Pero sí recuerda una cuestión esencial: conocer los costes es imprescindible para construir una cadena de valor equilibrada.
Para el viticultor, disponer de referencias comparables ayuda a analizar su propia explotación, identificar qué partidas pesan más en sus costes y tomar mejores decisiones. Para las bodegas, permite comprender mejor la realidad económica que hay detrás de la uva que compran. Para el conjunto del territorio, aporta argumentos para defender una viticultura de calidad que no puede medirse solo en términos de volumen.
La Ribera del Duero ha construido buena parte de su prestigio sobre la calidad de sus uvas, la exigencia de sus viticultores y la identidad de sus paisajes. Ese modelo tiene costes. Y si esos costes no se conocen, no se explican y no se reconocen, se corre el riesgo de debilitar la base sobre la que se sostiene todo el sistema.
Este informe refuerza una idea fundamental: el futuro de territorios como el nuestro no puede basarse en competir por producir más barato. La estrategia debe apoyarse en la diferenciación, en el reconocimiento del origen, en la protección del paisaje, en la formación técnica, en la cooperación entre municipios y en relaciones más estables y justas entre viticultores y bodegas.
Los viñedos de altura de la Ribera del Duero representan una viticultura exigente, con limitaciones productivas, pero también con un enorme potencial de calidad, identidad y desarrollo rural.
Conocer los costes no resuelve por sí solo los problemas del sector, pero ayuda a ordenar el debate. Y ese debate es imprescindible: si queremos vinos con identidad, paisajes vivos y pueblos con futuro, el trabajo del viticultor debe ocupar el lugar que merece en la cadena de valor.
📄 Informe completo disponible en https://interprofesionaldelvino.es/estudio-de-costes-de-produccion-de-uva/

