Un día redondo entre viñedos de altura, a un paso de Madrid

Te propongo un plan sencillo para salir de la rutina, sin madrugones imposibles ni largos viajes. Sal por la mañana de Madrid y, en menos de hora y media, estarás en Pardilla, con las botas puestas y listo para empezar a disfrutar del día.

Elege un sendero sencillo como el Sendero de Guardaviñas de Pardilla. Caminar entre estos viñedos, es una experiencia muy distinta a lo que estamos acostumbrados. El paisaje es abierto, tranquilo, y transmite una calma que te hace bajar el ritmo desde el primer paso. Vas a descubrir que en varias viñas hay unas pequeñas casetas de viñedo o guardaviñas que se utilizaban para resguardarse de las inclemencias del tiempo cuando se trabajaba en estos viñedos y que aun se utilizan en algunos casos. A mitad del camino verás un gran enebro, impresionante y solitario. Allí puedes parar y hacer unas buenas fotos del paisaje y disfrutar del silencio.

El sendero es cómodo, perfecto para caminar sin prisas y charlar, ideal para venir en pareja o con amigos. La sensación será la de estar descubriendo un lugar auténtico, poco masificado y muy cuidado.

Después de la caminata puedes acercarte a Fuentenebro y parar en el bar de Carmen. Allí puedes comer los bocadillos que lleves preparados y no puedes irte sin probar el vino que se hace con las uvas de estas viñas en un ambiente cercano y familiar.

Por la tarde podéis ir hasta Moradillo de Roa para visitar el barrio de bodegas. Un lugar que llaman la aldea Hobbit por la arquitectura tan peculiar y bien conservada de las bodegas tradicionales que están en una ladera alrededor de la iglesia del pueblo.

Cuando vuelvas a casa tendrás esa sensación de haber aprovechado el día al máximo. Naturaleza, senderismo, pueblos con vida y gente cercana. Y prepara la siguiente escapada que aún hay otros senderos con mucho encanto.

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